Sumérgete en la magia de Lierganes con nuestra audioguía. Descubre los secretos históricos y los rincones pintorescos de este encantador pueblo cántabro mientras escuchas relatos cautivadores y anécdotas fascinantes. Déjate llevar por una experiencia única que te transportará a través del tiempo y te hará vivir Lierganes de una manera completamente nueva.
Esta audioguía te llevará por senderos naturales y te narrará leyendas locales Desde sus antiguos edificios hasta sus paisajes serenos, «Encantos de Lierganes: Un Viaje Sonoro» te invita a explorar cada rincón con una perspectiva única y envolvente, haciendo de tu visita a Lierganes una experiencia inolvidable.
Bienvenidos a Liérganes, uno de los pueblos con más encanto de Cantabria.
Con esta audioguía os acompañaremos a explorar sus calles, rincones, edificios y leyendas. Intentaremos hacerlo de una manera amena, pero sin dejar de lado el contenido artístico e histórico que desprenden todos los puntos que vamos a visitar.
Para ubicarnos, nos encontramos a los pies del río Miera, que nace en la altura de las escarpadas montañas pasiegas, en el imponente Castro Valnera, y desemboca en la Bahía de Santander. La palabra Liérganes viene de “lugar junto al río”, que como veremos atraviesa el pueblo, y da historia a este valle y sus gentes.
Sin ir más lejos, en buena medida la estación de tren de la que partimos debe su existencia al río. Fue construida a principios de siglo XX al hacerse un ramal del ferrocarril Santander-Bilbao a la altura de Solares hasta Liérganes, aprovechado por la industria minera, muy importante en toda la zona del curso bajo del río hasta mediados del siglo XX.
Todo lo que es ahora el parque de Cabárceno eran enormes minas de hierro, que fueron las últimas en dejar de explotarse a finales de siglo para convertirse en su destino actual. En estos trenes, las compañías mineras inglesas transportaban el mineral hasta los embarcaderos en el río.
La industria minera y el excedente de su aprovechamiento de los acuíferos, dio lugar también a la construcción de balnearios en Liérganes y Solares, y todo un turismo de clases acomodadas para recibir baños de aguas minero medicinales, lo cual fue un importante ingreso en viajeros para este ferrocarril.
Para continuar nuestra ruta avanzaremos hasta el puente que nos llevará al emblemático paseo del hombre pez, pudiendo contemplar el río en sus acristaladas pasarelas.
Antes de llegar al paseo del río, podemos mencionar un poco de la historia relacionada con el edificio que nos vamos a encontrar de frente a la izquierda. Lo que en la actualidad es una sucursal bancaria y una residencia de mayores en su día fue conocido como el Hotel Continental, diseñado en 1943, ya que como veremos más adelante, desde el siglo XIX al calor del turismo termal el pueblo abrió muchos negocios.
El hotel tenía una cocina de gran calidad y su bar era frecuentado por pasiegos y cabañeros, conocido por el hotel de las cariñosas porque era regentado por las hermanas de José Lavín Cobo, alias el Cariñoso, uno de los maquis más famosos de Cantabria, natural de San Roque de Riomiera. Por este motivo era un sitio discreto, sin grandes parafernalias,ya que mencionar el nombre de este maqui era un tema tabú en esa época.
La zona del Miera, por su propia geografía, fue propicia para la actividad guerrillera de los republicanos tras la entrada de las tropas franquistas en el verano de 1937. El Cariñoso tras caer el frente norte en Asturias volvió a su casa, y fue detenido. Encerrado por la GuardíaCivil en Liérganes, y a la espera de un seguro fusilamiento, burló a sus carceleros y protagonizó una huida, que se prolongaría durante años, hasta ser acribillado a balazos en el número 44 de la Calle Santa Lucía de Santander en octubre de 1941, tras ser delatado bajo torturas por uno de sus colaboradores. Fue tal la cantidad de disparos en aquella desesperada última huída entre la buhardilla donde se refugiaba y el portal donde se le abatió finalmente, que dejó varios policías muertos y heridos y su cuerpo quedó apenas reconocible.
La represión hacia los maquis en estas tierras fue muy sangrienta, cualquiera que fuera sospechoso o acusado sufriría en sus carnes la represión. En ocasiones los pueblos eran cercados cuando se sospechaba que algún guerrillero se encontraba allí, lo que suponía que las vacas se quedaban sin pasto y podían morir de hambre. Estos años de dura represión y muertes dejaron en varias generaciones una huella imborrable.
Una película basada en aquellos hechos, pero en otra zona, y representada con suma delicadeza y fantasía es El laberinto del fauno.
El Paseo del Hombre Pez, destaca por ser una interesante actuación realizada durante el periodo de posguerra por Fernando Cuerno Cabrero, concebida como una zona de salón urbano para el paseo en la zona central del núcleo de Liérganes.
Este entorno goza de un gran atractivo natural a la ribera del Miera y tener unas bonitas vistas, teniendo de fondo el puente Nuevo y en la lejanía los Picos de Busampiro(popularmente conocido como «Las Tetas de Liérganes»).
Urbanísticamente, la relación entre los dos importantes enclaves del pueblo, como la Estación y el Balneario, plantea una amplia y amable zona de alameda resguarda por una doble hilera de plátanos. Paralelamente a esta y conectada mediante escalinatas también se organiza unazona de miradores con bancos con mayor grado de intimidad que la alameda superior y con mayor posibilidad de disfrutar de la cercana visión del río.
Una de las costumbres más habituales entre la gente local y los visitantes es la de degustar en una tarde fría típica del norte un buen chocolate con churros que templarán el cuerpo y el espíritu.
El paseo haciendo honor a su nombre y la famosa leyenda, dispone de una placa en piedra al inicio del paseo junto al puente Nuevo y tras la renovación realizada en el año 2005 fue colocada una escultura en el extremo opuesto a la anterior, obra del escultor José Antonio Andres Vera (Zaragoza 1956), realizada en madera tropical de cereceda sobre un pedestal de piedra y unas varillas de acero inoxidable.
Los domingos por la mañana este área cobra una especial vida gracias a su mercadillo que atrae a vendedores que ofrecen desde productos locales hasta antigüedades y ropa. Una visita obligada para darse un buen paseo y disfrutar del ambiente dominical.
Avanzando hacia el norte, cruzaremos la carretera y nos encontraremos con uno de los lugares más emblemáticos de la villa. Esta majestuosa finca alberga el icónico Balneario de Liérganes.
Llegados a este punto accederemos a la finca a través de una pequeña entrada que se sitúa a nuestra derecha.
Una vez en ella nos dejaremos sorprender con este precioso paseo rodeado de una gran variedad de especies de árboles que nos irán acompañando en nuestra visita al Balneario.
El proceso comienza a finales del siglo XVIII, momento en el que se aprecia una creciente preocupación por los problemas de higiene pública. Las teorías higienistas y el desarrollo de la medicina facilita la instalación de una "política de la salud" en los estados ilustrados, alienta la creación de una serie de establecimientos balnearios.
La publicación de numerosas topografías médicas difunde la popularidad "climática" de Cantabria como zona "sana". Liérganes se ajusta perfectamente al perfil pintoresco de la "brumosa Cantabria" buscado por el turista romántico.
Además se desarrolló un entorno de hoteles, fondas, cafés, un casino y un teatro que brindaron una "vida social" a los numerosos bañistas que al Balneario acudían, y que afectó igualmente a la población autóctona pasando de ser una villa industrial a tener un carácter más turístico.
Llamado de la Fuente Santa o Fuensanta, de sus aguas se tienen noticias desde 1670, pero es a partir del siglo XIX cuando inicia su mayor desarrollo. Sus aguas son catalogadas como de mineralización media, sulfurado-cálcicas, sulfatadas, nitrogenadas, sulfhídrico-azoadas, con una temperatura de surgencia que oscila entre los 15 y 19ºC. Su uso recomendado principal es en el tratamiento de afecciones bronquiales, cutáneas, reumatismo y afecciones estomacales.
En la actualidad es capaz de proporcionar una funcionalidad mayor que la primitiva, mediante la adición de programas de relax, antiestrés, anticelulítico y de belleza.
Está dotado de un hotel que se comunica con el balneario por una hermosa galería acristalada.
Uno de los periodos de mayor esplendor del Balneario tuvo lugar durante el reinado de Alfonso XIII a principios del siglo XX. A lo largo de siete años, el rey junto con su familia visitó el Balneario de Liérganes para "tomar las aguas" y durante sus visitas se reservaba una zona del balneario junto al manantial de la Fuente Santa, en el que disfrutaba de los baños en una piscina para su uso exclusivo.
Durante décadas esa piscina fue utilizada como aljibe, y ahora, totalmente rehabilitada con las técnicas más modernas, está a disposición de todos los clientes bajo el nombre de "La Piscina del Rey".
Saldremos del recinto por su puerta principal, en caso de no estar abierta volveremos paseando por los jardines hasta el lugar por donde entramos, para dirigirnos al siguiente punto, la iglesia de San Pedro Advíncula, desde la cúal tendremos unas fantásticas vistas del entorno.
Bueno, vemos que ya has llegado hasta la Iglesia de San Pedro Advíncula, o como se conoce entre los lugareños, la parroquia de Liérganes. Desde aquí podemos contemplar unas maravillosas vistas del pueblo, con las emblemáticas “Tetas de Liérganes” de fondo. También podemos divisar hacía el sur otra emblemática iglesia del municipio, la de San Pantaleón.
La parroquia de Liérganes es una iglesia del siglo XVII, época barroca, aunque el estilo al que pertenece es el renacentista, con reminiscencias góticas, como son las bóvedas de crucería. Se construyó encima de otra iglesia anterior, quizá románica, de la que quedan restos en el ábside. La torre se remonta al año 1573. Comenzaron las obras del edificio actual en el año 1591, según trazas de Bartolomé de Hermosa, terminándose en torno al año 1630. Posteriormente (1691) se adosó una sacristía.
Es una iglesia de amplias dimensiones. En la fachada meridional se encuentra la puerta de acceso, dentro de una portada que se corresponde con el típico modelo serliano de orden dórico, que es un recurso arquitectónico muy utilizado en el Renacimiento y posteriormente en el periodo neoclásico.
Además tiene un arco de medio punto con pilastras a los lados y por encima un arquitrabe en el cual destacan la cruz y los rosetones.
Remata el conjunto un arco de triunfo con casetones en el intradós, coronándolo un frontónpartido por una cruz que tiene una ventana de fondo..
Su planta es "de salón", esto es, tres naves de la misma altura, y está rematada por un ábsidepoligonal. Las naves están separadas por columnas toscanas y cubiertas por bóveda de crucería con terceletes y combados.
En la decoración interior, destacan los retablos. El mayor, datado hacia 1660-1670, es obra de Tirso de la Cidre y Francisco de la Torre, conservando el Cristo Crucificado original. Hay otros retablos, churriguerescos, ya del siglo XVIII, dedicados respectivamente a la Virgen del Rosario y al Apóstol Santiago.
Seguiremos el navegador retomando el camino hacia una de las principales calles de Liérganes, que nos llevará hasta nuestra siguiente visita, la casa del intendente Riaño.
Esta casa recibe su nombre en honor de Juan Antonio Riaño y Bárcena, Caballero de la Orden de Alcántara, Intendente de Guanajuato, en Méjico. Uno de los españoles de la época colonial mejor valorados por la historia mejicana, a pesar de haber muerto combatiendo contra los héroes de la independencia de aquél país.
Intervino en las "Indias" contra los ingleses en Mobila, Mississippi, Fort Charlotte y Baton Rouge, así como en la toma de Pensacola.
Según se sabe por los libros de historia, su gobierno se caracterizó por el impulso que dio a todos los ramos, al de la construcción, la agricultura, la minería y a la educación. Por su influjo se levantaron, no sólo en la capital sino en toda la provincia, magníficos edificios cuya construcción inspeccionaba él mismo, enseñando hasta el corte de las piedras a los canteros. Fomentó el estudio de los clásicos latinos y de los buenos escritores españoles. A él se debió la introducción del dibujo, la música, matemáticas, física y química en el colegio que había sido de los jesuitas.
La casa se fecha tradicionalmente en el siglo XVI, tiene un arco de medio punto con grandes dovelas, con ventanas y balcones sobrios y un magnífico escudo con las armas familiares. Se amplió en los primeros años del siglo XVIII mediante una obra de sillería bien escuadrada, con ventanas de marcos refajados y balcón sobre ménsulas, manteniendo el mismo tipo de cornisa con objeto de enlazar con la construcción anterior.
En la fachada principal, sobre la parte superior, encima de la puerta, podemos apreciar el escudo de la familia Riaño: dos castillos y dos flechas bajo una corona adornada de plumas, escudo sobrepuesto sobre la cruz de Santiago, orden a la que pertenecía la familia.
Antiguamente la casa estuvo provista de bodega y tierras de labranza. Esto se puede comprobar debido a que no muy lejos de la casa encontramos un pequeño puente con un portón que da paso a las tierras de labor de la familia. Cerca de este punto aparece ante la vista del visitante un paraje con un pequeño puente de un arco, este pertenece al camino antiguo que iba hacia Pámanes.
En este momento retrocederemos la cuesta y veremos uno de los rincones más interesantes de la ruta.
Uno de los edificios más curiosos del pueblo es la Giraldilla. Su extravagancia contrasta con el estilo arquitectónico, pero sin embargo su originalidad ambienta el centro del pueblo y hace de esta calle un rincón único de Liérganes.
Fue mandada construir por Manuel Cacho Acebo, adinerado terrateniente, político y constructor, que da nombre a la Alameda de Cacho en el Sardinero. Quizá nos pueda sonar porque allí se encuentra la Fuente de Cacho, que inspira la popular canción santanderina.
A finales del siglo XIX, ya que las casas contiguas crecían en alturas, este acaudalado personaje no quiso verse ensombrecido, ni a la vista de sus vecinos, y encargó la construcción de esta torre de aires andalusíes al arquitecto Atilano Rodriguez, sumándose a los aires exóticos de la arquitectura hispano musulmana que vivía en esos años un resurgir, véase el Palacio de Gaudí en Comillas, el Palacio de Cortiguera en Cañadio (Santander) o el pabellón que presentó España en la Expo universal de París de 1878, que impulsó esta moda.
Actualmente es un restaurante y posada, destaca de este edificio su bonito azulejado y sus grandes dimensiones en comparación con el resto de edificaciones, aunque dista mucho del tamaño de la imponente Giralda de Sevilla.
Ahora para continuar, volveremos a la avenida general para seguir viendo otros emblemáticos edificios.
Nos ubicamos en el barrio de La Rañada, que fue el lugar elegido por numerosos flamencos que trabajaron en la Fábrica de Artillería. Aunque en sus orígenes en el siglo XVIII fue el centro político de Liérganes, con el paso del tiempo cedió el protagonismo al céntrico barrio del Mercadillo, donde se ubicaría la casa consistorial.
La Casa de Cárcova o Cárcoba Rubalcaba, fue mandada construir por José Domingo de la Cárcova Rubalcaba, y se encuentra al comienzo del barrio.
Situada en una finca particular rodeada de un jardín, consta de dos plantas, destacando en su fachada de piedra el arco que forma la puerta de entrada a la vivienda. Lo más reseñable es la puerta exterior, ubicada en el muro de la tapia que delimita la finca. Se trata de una portada de dos cuerpos, cada uno de una época diferente. La inferior consta de un arco de medio punto y representa la antigüedad de la familia, la superior es barroca.
Tras esta visita nos dirigiremos en dirección al sur hasta el punto más alejado de nuestra ruta, el Palacio de la Rañada.
El Palacio de La Rañada, también conocido como palacio de Cuesta Mercadillo fue construido a mediados del siglo XVI por orden de Juan de la Cuesta Mercadillo, sobre los restos de la antigua casa de la familia.
Esta insigne casona sigue el estilo barroco madrileño de principios del XVIII, consta de una planta en “U” ligada a la antigua tipología medieval del “palatium”. Esta tipología nos presenta un edificio donde se recogían las rentas señoriales y los productos que procedían de los derechos feudales sobre el campesinado.
El edificio de una sola altura crece en torno a un patio cerrado, que presenta un cuerpo central presidido por un hermoso limonero, y cuenta con tres arcos carpaneles y dos alas que conforman el patio, una que cumple las funciones de vivienda y la otra formando capilla que contiene un retablo con la imagen de la Virgen de Guadalupe traída de México y cuya autoría se atribuye a Manuel del Mazo.
Siendo algo fuera de lo común en la época, la capilla tiene su puerta de entrada en el recinto exterior del palacio, ya que se utilizaba tanto para la devoción privada de la casa, con su debido acceso interior, como para el uso público, fe de ello consta en la inscripción exterior: “Ganan 200 indulgencias las personas que hicieren devotamente un acto delante de esta imagen de nuestra señora de Guadalupe concedidas por el señor arzobispo de Zaragoza con facultad de Benedicto XIII”
Para el acceso al palacio hay una sencilla portalada sobre la cual se encuentran los escudos de armas de Cuesta, Mercadillo y Castillo. En la parte inferior observamos también tres escudetes en los que se reparten los elementos que componen las armas del apellido Setién. El apellido Septién se unió a la familia en el siglo XVII por matrimonio de don Andrés de la Cuesta Mercadillo con doña Agustina de Malla Septién.
El Palacio de La Rañada ha sido declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento Histórico.
Finalizando la visita de este barrio, volveremos por nuestros pasos para ir al barrio del Mercadillo.
Descubre nuestra selección de audioguías destacadas.